Si has vuelto de vacaciones un poco abrumada por la cantidad de cosas que tienes y quieres hacer…

Desde cambiar tu imagen, ponerte en tu peso ideal, empezar con ese curso que querías hacer,
o lanzar por fin tu proyecto, este boletín especial te va a encantar…

Si no quieres volver al mismo ritmo de antes del verano en el que nunca llegas al final de tu lista de cosas por hacer, y tus mañanas son caóticas y de ir corriendo a todos los lados, es posible que si introduces en tu rutina este secreto de productividad ¡las cosas cambien rápidamente…!

Y si quieres saber más sobre cómo crear rituales que te ayuden a mejorar tu día a día,
echa un vistazo a esta master class durante el fin de semana :)

 

El secreto para Motivarte y volver a la rutina con ganas.

Este secreto es un secreto sencillo, tan sólo se trata de crear rituales que te ayudan a ser
más productiva, organizarte mejor, desconectar y descansar y así verás que tienes la clave
para trabajar más y mejor en menos tiempo, y además sentirte motivada para conseguir dedicar
tiempo a tu pareja, tu familia o a ti misma…

Estos son mis tres rituales favoritos…

 
Primer Ritual: Tu ritual matutino
 
 

Las primeras horas de la mañana son las más importantes y que más impacto tienen en tu día y en tu vida…

Contesta a esta pregunta:

¿Cómo son tus mañanas?.

¿Te levantas sin tiempo más que para arreglarte y salir pitando a trabajar, o arreglar a tu familia…?

Este ritual no es fácil de adaptar porque es muy probable que no veas de dónde sacar el tiempo, pero déjame decirte que el tiempo lo tienes que sacar de madrugar…

Sí, lo siento.

Y si ya madrugas mucho la respuesta es que tienes que madrugar más… acostarte antes y levantarte antes.

El ritual de la mañana está pensado para que puedas dedicar tiempo, el que tú puedas, yo dedico tres horas, pero si sólo puedes sacar una hora, que sea una hora para ti, y cuando digo para ti, me refiero a dedicar el tiempo para ti:

• Para preparar tu mente…

• Para preparar tu cuerpo…

• Y para preparar tu día…

 

Preparar tu “mente”

Con mente me refiero a hacer alguna actividad relajante, puede ser meditar diez minutos,
leer un libro inspirador, escribir en tu diario… yo, en mi caso, lo primero que hago es escribir y después meditar.

 

Preparar tu cuerpo

Después hacer algo de ejercicio, estiramientos, yoga, pilates, ir a dar un paseo, lo que tu puedas y se
adapte a ti, cinco minutos es suficiente.

Después desayuna.

 

Preparar tu día

Para terminar preparar tu día, cuáles son tus metas, tus objetivos ese día, qué tienes que hacer,
qué no deberías hacer, qué es importante para ti….

Este ritual no es siempre posible, pero los días en los que puedas llevarlo a cabo, haz todo lo posible por
llevar a cabo el tuyo.

¿Qué actividades podrías hacer por la mañana antes de empezar tu día que tendrían un impacto positivo en ti durante el resto del día?

Si estás pensando “esto para mi no funciona”, te pido que antes de descartarlo lo pruebes y luego me dices la diferencia entre un día de salir pitando de la cama a otro de levantarte con tiempo para hacer lo que has decidido hacer y que sabes que te hará bien el resto del día.

 
Segundo Ritual: Tu ritual de enfoque
 
 

Este ritual trata de prepararte para ser productiva, por lo que cada vez que quieras enfocarte en una tarea, 
sea la que sea, simplemente la llevas a cabo.

Te doy algunos ejemplos para que veas cómo puedes adaptarlos a ti.

Dejar preparada tu ropa por las noches para no tener que perder tiempo por las mañanas.

Coger un gimansio que te pille de camino al trabajo.

Buscarte una compañera/o para hacer deporte.

Preparar tu comida la noche antes para comer bien al medido día cuando estás fuera.

Ordenar tu mesa antes de empezar a trabajar.

Apagar cualquier dispositivo que pueda distraerte.

La idea es hacer una serie de cosas que te ayuden a enfocarte en lo que estés haciendo en ese momento sin distracciones y siendo fácil (seamos realistas, si te apuntas a una clase de spinning a las 21 en la otra punta de la ciudad, por mucho que quieras ponerte en forma, es muy posible que casi nunca vayas... adiós enfoque).

 

 
Tercer Ritual: Tu ritual de relajación
 

 

Una de las mayores fuentes de pérdida de energía y frustración que puedes tener, y que te impide ser productiva cuando tienes que serlo, es no saber desconectar y relajarte, disfrutar de tu tiempo libre, de tus fines de semana, de tus tardes o mañanas…

Para ello debes crear un ritual de relajación cuando termines de trabajar.

Haz ciertas rutinas que envían a tu mente la señal de que es hora de ponernos en off.

Prepara tu agenda.

Guarda todo tu material y no dejes nada a la vista.

Date un paseo.

Vete a hacer deporte.

Ponte tu canción favorita…

Lo que sea que te ponga en modo off.

Y si ahora quieres claves para ponerte en forma después del verano, vente a esta clase.

 
 
 
 
 
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